Al recorrer las ciudades es notorio ver plasmado en las paredes inscripciones que refieren a diferentes situaciones: propagandas políticas, obras pictóricas realizadas por estudiantes, nombres personales o de equipos de futbal, etc. Esto se interpreta como una práctica contemporánea de expresión, sin embargo el “graffitear” las paredes se origina con la aparición del Hombre.
En la Antigüedad en ciudades como Ostia, Pompeya, Roma, Egipto, etc sus habitantes utilizaron los graffitis como un modo de expresión. Los hallazgos realizados en estos lugares permitieron revelar el modo en que vivían. Se encontraron escenas eróticas, religiosas, propagandísticas, ofensivas, amorosas, etc., considerados como testimonios de lo que el hombre sentía y quería trasmitir
En la Edad Media el recinto que se utilizaba para que los intelectuales dejen plasmadas sus obras eran los Monasterios, cabe destacar que la mayoría de los artistas del medioevo no firmaban sus obras lo que coincide con las prácticas cotidianas de graffitear en la actualidad.
Hola Elma:
ResponderEliminarMuchas gracias por los datos interesantes que publicaste.
En realidad cada época ha tenido sus maneras propias de manifestar sus saberes, sentimientos, de dejar sus huellas. Pero cuando se trata de lo contemporáneo no siempre lo vemos así.
Me resulta muy interesante lo que escribís.
Saludos.